miércoles, 21 de enero de 2009

John von Neumann

Ahora que las lluvias hacen que disminuya la cantidad de personas en el cyber, y como no hay mucho trabajo, me he puesto a investigar un poco de la vida de algunos personajes, y aquí comparto algunas curiosidades de este personaje, he tratado de resumir las mejores anécdotas de este persojane, pero si quieren saber más detalles acerca de él, aquí dejo los enlaces, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7.

El 28 de diciembre 1903, nace en Budapest, John von Neumann, era un niño capaz de hablar latín y griego a los 5 años y apenas cumplidos los 6 de dividir mentalmente dos números de 80 cifras. Tenía una memoria extraordinaria: era capaz de repetir un cuento de Charles Dickens sin cometer ni un solo fallo habiéndolo leído un mes antes.


Herman Godlstine, un conocido matemático nos cuenta la siguiente anécdota.

Una vez, un excelente matemático se detuvo en mi despacho para discutir un problema que le había estado preocupando. Tras una discusión bastante larga e infructuosa, dijo que se llevaba a casa una calculadora de mesa y evaluaría esa noche algunos casos especiales. Al día siguiente llegó al despacho con un aspecto muy cansado y ojeroso. Al preguntarle la razón dijo triunfalmente que había calculado cinco casos especiales de complejidad creciente durante una noche de trabajo; había terminado a las 4:30 de la madrugada.

Esa misma mañana, más tarde, vino inesperadamente von Neumann en un viaje de consulta y preguntó cómo iban las cosas. Entonces llamé a mi colega para discutir el problema con von Neumann, quien dijo: “Calculemos algunos casos especiales”. Estuvimos de acuerdo, cuidando de no hablarle del trabajo numérico realizado la madrugada anterior. Entonces él fijó la vista en el techo y quizá en cinco minutos calculó mentalmente cuatro de los casos laboriosamente evaluados con anterioridad. Cuando él había calculado durante cinco minutos el quinto caso, el más difícil, mi colega anunció repentinamente la respuesta final. Von Neumann quedó completamente perturbado y rápidamente volvió, con un ritmo más acelerado, a sus cálculos mentales. Al cabo de quizá otros cinco minutos dijo: “Sí, es correcto”. Luego mi colega se fue y von Neumann pasó quizá otra media hora de considerable esfuerzo mental tratando de comprender cómo alguien había encontrado un modo mejor de tratar el problema. Finalmente se le informó de la situación y recuperó su aplomo”.

Cuando se instaló un nuevo ordenador en Princeton capaz de hacer apenas 2000 instrucciones por segundo (hoy día, la capacidad de los procesadores se mide en MIPS: millones de instrucciones por segundo), para probarlo, sugirieron ponerle a resolver un problema y que von Neumann también lo hiciera para ver si llegaban al mismo resultado. Y así fue, pero cabe tener en cuenta que von Neumann acabó antes que la máquina.

Fue consejero de IBM y los ingenieros de la época decían que era capaz de crear y revisar de cabeza programas de 50 líneas… ¡en Assembler!. En 1954, un físico que trabajaba en el proyecto ICBM (Misiles Balísticos Intercontinentales) en una empresa aerospacial le presentó una extensa memoria compuesta por cientos de páginas producto de ocho meses de trabajo. Von Neumann empezó a hojear la memoria. Cuando estaba a medias fue al final y lo leyó por encima desde el final hasta el principio, escribió unas notas en un cuaderno y dijo: “No funcionará”. El físico se desilusionó, aunque no quedó convencido de ello. Pasó dos meses agobiantes trabajando y finalmente se convenció de que aquel proyecto, efectivamente, no funcionaría. Curiosamente, el proyecto hoy conocido como ICMB (misiles balísticos intercontinentales) llevó durante un tiempo las siglas IBM. Edward Teller dijo que, probablemente, IBM debía la mitad de su dinero a von Neumann. Ni él ni ninguno de sus colegas quiso nunca patentar sus ideas para intentar estimular el desarrollo tecnológico posterior.

En cierta ocasión, la RAND trabajaba para resolver un problema tan complejo que ningún ordenador tenía capacidad para resolverlo. Solicitaron a von Neumann que les ayudase a construir un ordenador capaz de hacerlo. Nuestro hombre pidió primero que le explicaran el problema y los ingenieros estuvieron dos horas garabateando signos en una pizarra furiosamente. Von Neumann se limitó a quedarse quieto en su asiento con la cabeza agachada entre las manos. Cuando acabaron de explicárselo, sacó su libreta e hizo unas anotaciones. Acto seguido les dijo: Caballeros, no necesitan de un nuevo ordenador: acabo de resolver su problema.

Herbert York, uno de los participantes en numerosas sesiones del comité von Neumann, recordaba:


"Me acuerdo de varias sesiones en las que Johnny entraba en silla de ruedas empujado por un ayudante militar. (…) las sesiones discurrían como siempre, Johnny las dominaba intelectualmente sin dar la mínima impresión de buscar el enfrentamiento o querer desempeñar un papel destacado. Después, cuando tuvo que reconocer que su enfermedad ya no tenía remedio, su desesperación fue en aumento y entonces buscó consuelo en la Iglesia."

No podía aceptar un mundo sin una mente como la suya.


Murio, el 8 de febrero de 1957, de cáncer en Washington D.C (U.S.A). Como un honor especial se dedica un volumen completo del Bulletin of the American Mathematical Society a su vida y obra.

Datos tomados de Historias de la Ciencia.


Actualización: El pana enredo me hizo caer en cuenta de un gran error que cometi al publicar el post, es bueno tener lectores tan observadores, eso ayuda a seguir mejorando cada dia, y por tal motivo elimine la parte erronea.

5 comentarios:

Chaulafanita dijo...

Increible este hombre! Yo ni sumar puedo ;)
Es fabuloso como nacen seres tan especiales como este no?
Chevere que estes navegando y buscando cosas provechosas!
Saluditos.

enredO dijo...

Yo tengo problemas con los siguientes numeros en tu post: si murio en 1957, como es que contesto un apregunta en 1980?

Marakaramazov dijo...

Que interesante, que bueno cada saber más sobre determinada persona tan relevante para la humanidad... asi nos da fuerza que tambien podemos, pero para los calculos si que soy mala , la verdad, muy mala

Tamara

Clau dijo...

Qué buena historia. No sabía de éste hombre, aunque sí he escuchado su nombre (no recuerdo dónde ni porqué).
Gracias por el artículo!
Que tengas buenos días! :)

Ximena Cabezas dijo...

chevere el post! super interesante! seguiras informandonos de gente asi tan genial